
Volvieron mis frascos y ya tienen lugar en el living. Pose junto a ellos para la posteridad, disfrazado de artista, con cabeza de salmón. El frasco comprime, encierra y mantiene fresco el pescado podrido, la mermelada y los duraznos en almíbar... las cabezas de soledad.
1 comentario:
Careta.
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